¡El Ragnarok ha llegado! Hoy analizamos Blood rage, un juego diseñado por Eric M. Lang que publica en España Edge. En Blood rage, los jugadores controlan a clanes de guerreros vikingos que luchan por saquear los reinos de Midgard. El Ragnarok esta cerca y con el, el fin del mundo. Solo el clan mas sanguinario se hará con la gloria. Para conseguirlo, los jugadores tendrán que derrotar a sus rivales, apoderarse de territorios y fortalecer su clan.

Este juego se financió mediante una exitosa campaña en Kickstarter y cuenta con unos valores de producción impresionantes. Solo su atractiva temática y sus imponentes miniaturas ya podrían ser un argumento de compra para mas de uno. Pero no todo es fachada. Bajo su rotundo acabado artístico, se esconde un corazón de eurogame. Un juego de mecánicas sólidas con un gran potencial de inmersión.

blood rage

Blood rage, sencillo como un buen hachazo

Una partida de Blood rage se divide en tres rondas o edades. A su vez, cada edad se divide en varias fases. Al comienzo de una ronda, cada jugador roba una mano de ocho cartas correspondientes a la edad actual. Escoge una y pasa el resto al jugador de su izquierda. El proceso se repite hasta que cada jugador ha escogido una mano de seis cartas. Las cartas restantes son descartadas. Este sistema nos permite construir una estrategia para la presente ronda. Aun así, cabe destacar que no podemos ser demasiado rígidos, ya que nuestros rivales pueden dar al traste con nuestros planes y hay que estar listos para cambiar de táctica.

Hay tres tipos de cartas. Están las mejoras, que sirven para potenciar a nuestro clan, permitiendonos desplegar mas soldados o monstruos, aumentar nuestros puntos de furia, para llevar a cabo mas acciones u otorgarnos poderes de varios tipos. También están las cartas de batalla, que potencian a nuestras tropas cuando se enfrentan a las de otro jugador. Y por último están las misiones, pequeños objetivos a completar durante la ronda que nos otorgan mejoras y puntos para el final de la partida. Todas las mejoras que acumulamos se van reflejando en nuestra ficha de clan, por lo que podemos elegir que aspectos potenciar.

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Tras esta fase, llega el momento de llevar a cabo nuestras acciones, que dependen de los puntos de furia de nuestro clan. Podemos desplegar tropas, mover a las que ya tengamos en el tablero, jugar cartas de misión boca abajo, o saquear una de las provincias del mapa. Si hay presente mas de un jugador en la provincia tiene lugar una batalla. El sistema de combate es sencillo pero muy satisfactorio. Se basa en el conteo de la fuerza de nuestras miniaturas complementado con cartas de batalla. Puede parecer simple, pero os aseguro que os vais a encontrar mas de una vez poseídos por autentica furia berserker al mandar a vuestros vikingos a la lucha.

Cuando a nadie le queden puntos de furia, se revelan las misiones completadas, se destruye una de las provincias y se recupera a los soldados caídos del Valhalla. También se contabilizan los puntos de gloria obtenidos, que son el verdadero objetivo del juego. Al terminar la tercera edad, el jugador con mas gloria será el vencedor.

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Lo mejor de dos mundos

Blood rage puede llevar a engaño. Al verlo sobre la mesa uno puede pensar que se trata de un juego complejo y súper temático. Pero esto es solo una verdad a medias. Su mecánica es bastante asequible y la duración por partida no sobrepasa las dos horas, así que hasta cierto punto es un juego «ligero». Este contraste es uno de sus puntos mas fuertes. Es cierto que puede pecar de estar algo sobreproducido, pero esto también hace difícil no sumergirse de cabeza en el.

Unido a esto, encontramos muy buenas ideas de diseño. El hecho de que el mapa se reduzca en cada ronda, fuerza a los jugadores a enfrentamientos cada vez mas cruentos. Además, que podamos sacar puntos tanto de una victoria como de una derrota, le da un sabor único a las batallas. Por otra parte, la variedad de cartas, sin ser agobiante, da para un nivel de personalización de las estrategias mas que interesante. Es casi inevitable querer jugar otra partida para probar tácticas diferentes. En resumen, un juego realmente divertido, con un valor rejugable bastante alto y un acabado espectacular. Puede que su precio os eche un poco para atrás, pero si os atrae su temática, no lo dudeis.