Descripción

¿Ya lo tienes en mente, verdad? «Trampas a mí» piensa él al abrir el juego.

Hay varias versiones de este carismático amigo: Desde el que no se ha enterado de un carajo en las normas y está jugando como le da la santa gana toda la partida, hasta el picardías que aprovecha un whats’up de tu madre para mirarte las cartas.

Ojo, no le disgusta jugar, pero no hay nada comparable al placer de ganar haciendo trampas.