//Little by Djeco

Little by Djeco

Por |2019-05-16T10:02:54+02:00mayo 15, 2019|blog|

Sentarse al orinal, ponerse los zapatos y tirar los dados

Aproximadamente a los tres años de edad la vida de niños y niñas pega un vuelco. Se trata de una etapa crítica de desarrollo marcada por la gran adquisición de autonomía en distintos ámbitos. La capacidad comunicativa aumenta ampliamente con la adquisición del pensamiento simbólico. No solamente pueden hablar de lo que pueden ver. Empiezan a recuperar cosas que recuerdan o a adelantar rutinas que conocen. Esta capacidad nos introduce también en la etapa de juego simbólico, la capacidad de «jugar a cosas». No golpeo esto con esto otro, estoy jugando a que arreglo el sofá con el martillo. Cocino como hace el abuelo, aunque sea con este trozo de papel y esta cuchara de plástico.

Por otro lado a nivel físico y motriz se van desarrollando destrezas nuevas relacionadas por ejemplo con la motricidad fina, equilibrio y control de esfínteres. Otra característica interesantísima del desarrollo del niño a esta edad es la consolidación y demostración de algunos gustos y preferencias. Claramente hay algún libro que nos apasiona más que otro, alguna canción que quiero que me canten siempre y alguna amiga con la que juego más en el parque.

Todas estas nuevas destrezas y capacidades amplían tremendamente el campo de lo posible para el niño y suelen traer cantidad de cambios a su vida y rutinas. Es por esto que nos encontramos por primera vez ante la posibilidad de probar que tal se nos da o incluso si nos gustan los juegos de mesa y Djeco lo sabe.

La colección Little, un ejemplo del pret a porter

La editorial Djeco hace alarde de conocer a la perfección estas características comunes a la infancia y a esta etapa del desarrollo lanzando una línea a medida a las capacidades y gustos de esta edad. Una colección de juegos pensados para estimular nuevas destrezas, entretener y en definitiva, aprender jugando.

Los siete juegos de la colección están orientados a plantear un ambiente cómodo y acorde a las capacidades de esta edad. Identificar semejanzas, colocar en equilibrio, reconocer objetos por el tacto, avanzar en base a un código de colores o recordar una serie de objetos son algunos de los requisitos que el juego nos ofrece y que a esta edad previsiblemente podremos realizar. No estamos solamente ante un diseño impecable a nivel pedagógico, estamos ante un despliegue estético que resulta atractivo y llamativo para los más pequeños de la casa.

Igual que no pasamos del pañal al orinal de pared ni del biberón al bistec no vamos a pasar de hacer puzles de mitades a una partida de Catan. Las cosas por pasos, necesitamos un orinal, una papilla y un juego adecuado a las capacidades de la edad. Pero sobre todo felicidades, el pequeño ya es un jugoncete.

Una filosofía de juego y siete ejemplos distintos

En Misifú tenemos nuestra propia selección dentro de la saga.  Litle Association, Little Circuit  Little Cooperation tiene todo lo necesario para ser candidatos a primer juego de mesa. En Little Association haremos emparejamientos entre una imagen y sus componentes en tarjetitas por separado. Una vez tengamos clara a que imagen pertenece esta tarjeta tendremos que posicionar nuestro muñeco encima. Little circuit funciona con la misma mecánica de una oca pero en lugar de números utilizaremos colores. Avanzamos con nuestro muñeco hasta la siguiente casilla con el color que saquemos en la tirada. Por último Little Cooperation un juego cooperativo en el que llevaremos una manada de animales polares de un glaciar a otro.

Cualquiera de los tres es una elección más que adecuada para acercar los juegos de mesa a los más pequeños de la casa.