Bienvenidos al reino

                       Ilustración Enrique Varea Kuhn                                            www.instagram.com/enriquevareak/

“El rey hizo algunos experimentos intentando generar oro pero, accidentalmente, se convirtió a si mismo en una rana. Ahora el Príncipe y la Princesa, con la ayuda del Caballero y la hechicera, están cooperando para destilar una poción que pueda devolverle a su forma humana.”

Con este pretexto nos embarcamos en una aventura épica que nos mantendrá a la mesa durante horas. Revisamos la versión infantil del galardonado Magic Maze que en 2017 nos dejó fascinados y con ganas de más.

Todos para uno y uno para todos

La saga se Magic Maze se define por una dinámica cooperativa absolutamente refrescante. Rompe la mecánica clásica de reparto de personajes en los juegos de mesa con una distribución nueva. En este caso cada jugador (o jugador mini) manejará un tipo de acción. Un jugador hará a cualquier personaje avanzar, otro lo hará saltar, otro les permitirá ir hacia la derecha etc. Este cambio de mecánica central convierte los juegos en una rara avis muy accesible sin dejar de ser novedoso.

Ahora llevémonos esto a un juego infantil a partir de cinco años. El juego de mesa infantil choca en ocasiones con la falta de madurez emocional para digerir la derrota. No nos engañemos, perder no es plato de gusto para nadie. Por otro lado, lo que para un adulto resulta anecdótico, para un niño puede terminar en un berrinche. No es raro encontrarnos con peques que nos ponen en la tesitura de ganar o montar en cólera. Cuando tenemos en casa uno o (lo que es peor) varios niños que todavía están aprendiendo a gestionar la frustración, la idea de un juego cooperativo que nos contente a todas suena tentadora. Y en cierta manera esto puede ser parte de la solución. Aprendemos a respetar turnos y recoger el juego sin el riesgo de que la partida termine en batalla.

De forma paralela, esta predilección que los niños suelen tener hacia los juegos de mesa les coloca en un entorno de aprendizaje cómodo y amable. Este es uno de los puntos que hacen de Magic Maze Kids un juego tan completo. Es más sencillo para ellos comenzar a gestionar pequeñas frustraciones en un ambiente lúdico al que se acercan gustosamente. Es por esto que sin duda recomendamos intercalar juegos cooperativos con juegos competitivos. Mientras adquirimos niveles más elevados de tolerancia a la frustración en el ámbito de juego competitivo, el juego cooperativo nos deja un escenario cómodo para el aprendizaje lúdico.

El cambio de paradigma al sentarnos en el tablero de Magic Maze puede transmitir una complejidad mayor de la que realmente entraña. No olvidemos que la capacidad de aprendizaje en la infancia es exponencialmente mayor que en la edad adulta. Los niños se adaptan a diario a circunstancias que para ellos son nuevas o distintas y el planteamiento fundamental del juego se suele coordinar con una curva de aprendizaje que crece rápidamente.

Haced sitio en la mesa, los niños ya están aquí.

Definitivamente Magic Maze kids es un juego infantil y cooperativo con todas las letras. Muestra de esto es el despliegue de diseño infantil y moderno de los personajes que parece que vayan a saltarnos encima al abrir las instrucciones. Los materiales son a prueba de horas y horas de juego. Incluso contiene cucadas como un caldero con cuchara a modo de contenedor de marcadores. El trasfondo, la narrativa y los personajes acuden al imaginario de los cuentos. Hasta las instrucciones son jugables, está absolutamente medido en todos los sentidos. En los primeros niveles exclusivamente aprenderemos como funcionan las mecánicas de movimiento y jugabilidad que usaremos en los niveles posteriores. El juego se desarrolla con incrementos de dificultad progresivos en los distintos niveles de manera que se puede rejugar todo lo necesario hasta estar preparados para más complejidad de normas y objetivos. Por todo esto podemos decir que casi estamos jugando desde el momento de abrir la caja.

Que se haga la magia

Se nos ocurren pocas razones por las que no probar la saga Magic Maze, muy recomendable para jugadores expertos y casuales, veteranos y novatos, incluso adultos y pequeños. Es fácil encontrarnos con niños muy aficionados al tablero desde bien pequeños. Incluso los más inquietos suelen disfrutar los juegos de mesa. La curva de aprendizaje en lo respectivo a juegos de mesa reclama dinámicas nuevas, dificultades mayores y en definitiva desafíos nuevos. Magic Maze Kids da una vuelta a la jugabilidad y a la experiencia de juego infantil que lo convierte en un título que fácilmente puede encontrar hueco en cualquier ludoteca.