Quienes somos2018-12-06T13:42:16+02:00

Quiénes somos

Todo empezó en el verano del año 2001…

… fue entonces cuando llegó a nuestras vidas la primera edición del Catán, aún se llamaba “Los descubridores de Catan” y sus casitas de madera nos tuvieron obsesionados durante todas las vacaciones. Podría haberse quedado ahí, pero cada año, al llegar las vacaciones, los primos teníamos algún juego nuevo que compartir con los demás, y entre baño y baño en la playa, se iba cimentando una afición que se resistía a desaparecer. Del Carcassonne y el Bang pasamos al Aventureros al tren y al Alta tensión y a un verano memorable enganchadísimos al Descent.

Nos íbamos haciendo mayores, pero nunca dejamos de jugar.

Con el tiempo, nos dimos cuenta que la afición no iba a desaparecer y empezó a surgir la idea de llevarla un paso mas allá. Primero fue en forma de una web en la que compartir nuestra visión de este mundillo; luego, ese proyecto derivó en la idea de abrir una tienda y finalmente, al sumarse nuestra pedagoga, decidimos que queríamos poner un acento especial en los contenidos destinados a los mas pequeños.

¡Tenía todo el sentido del mundo!

Desde el principio, nuestra filosofía tuvo mucho que ver con la parte de compartir una experiencia con otros que tienen los juegos y pensamos que no había nadie mejor con quien compartir algo que te encanta que con aquellos que están empezando.

¿Y por qué Misifú?

Misifú es la gata de mi hermano Álvaro, que fue quien tuvo la idea y nos propuso embarcarnos en esto. Misifú es una gata curiosa. Casi todo lo que hacen sus dueños le causa un gran interés. Pero hay una cosa que destaca por encima de las demás y eso es cuando están jugando a algo. Basta que abran la caja de un juego para que ella salte a la mesa. Es como si quisiera participar de lo que sea que esta pasando ahí.

Y no la culpamos, la verdad. En torno a una mesa de juego, cuando un grupo de personas se sientan a compartir un rato y divertirse, se genera una energía que es absolutamente única. Incluso aunque no te interese este mundillo, resulta difícil no sentir una pizca de curiosidad.