Diciembre es uno de los meses más peculiares del año. Suele ser una época en la que participamos de rituales y tradiciones. No hay otra fecha en la que todos a la vez planifiquemos tanto. Planificamos comidas, cenas, decoración de la casa, viajes, reuniones familiares y sobre todo regalos. Que regalar en Navidad es uno de los problemas y placeres que caracterizan estas fechas.

Además en estas fechas podremos disfrutar de tiempo en familia y con amigos. Entre otras cosas es por eso que los adultos preparamos cada detalle de estas fechas embriagados de ilusión y cariño. Queremos darle a los peques de la casa recuerdos tan mágicos como los que nosotros tenemos. El recuerdo de la navidad forma parte del imaginario de la infancia.

Pasamos bastante tiempo pensando en qué regalo entusiasmará, dará en el clavo o simplemente será adecuado. Para facilitaros la tarea, aquí van nuestras recomendaciones. Una pequeña ayuda para que esos segundos antes de abrir el envoltorio se llenen de ilusión y, lo que es mas importante, que esa ilusión se convierta en horas de juego.

A partir de los dos y tres años, los peques van adquiriendo destrezas cognitivas y motoras que permiten incluir los juegos de mesa en la carta a los reyes. Suelen ser en rasgos generales, juegos sencillitos y muy llamativos que capten la atención del nuevo jugoncete.

Abejitas zumzum

¿A qué oso no le gusta la miel? Este juego de memoria nos pondrá tras una recompensa bien
dulce. Tendremos unos tentetiesos con forma de abejitas que se esconderán dentro de su colmena y nuestro objetivo será encontrarlas al ritmo nos marquen las cartas. Con una estética muy llamativa y unos componentes de gran calidad tenemos una combinación infalible para estimular la atención y la concentración.

 

Mr Wolf

¡Lleva cada animal a su establo! Mr. Wolf es un juego cooperativo de memoria en el que llevaremos a cada animal a su establo antes de que llegue el lobo a la pradera. Desplegaremos un tablero con cuatro establos y las fichas de animales bocabajo. En cada establo tenemos una ficha que nos marca que animales son lo que entran dentro. En la dinámica del turno buscaremos bocabajo los animales que nos

falten para llenarlos. Ojo, Mr Wolf se acercará a la pradera cada vez que destapemos una de sus fichas. Un juego cooperativo para trabajar la memora de forma lúdica.

 

Poc!

POC! es un juego de habilidad en el que haremos volar a una serie de animales que no tienen precisamente alas. Un puño cerrado sobre la mesa y una ficha sobre este para hacerla volar con un toque de la otra  mano. El objetivo principal es introducirlas en la caja del centro de la mesa, pero podemos versionar y complicar las normas básicas. Muy recomendable para ratitos cortos, trabajar la tolerancia a la frustración, la motricidad gruesa y el conteo.

 Sherlock suriguri

Se puede ser un pequeño gran detective con una baraja de cartas. Llega la versión infantil de estos entretenidísimos juegos de cartas cooperativos. Nuestro objetivo consistirá en ir siguiendo pistas hasta
averiguar qué ha pasado. Cada uno de los jugadores recibirá cartas con una información determinada y según como se encuentre marcada esa información, deberemos compartirla con los demás o reservarla para nosotros.

Tesoro brillante

¿Hay algo más brillante que un tesoro? Un tesoro atrapado en una torre de  hielo. Un grupo de dragones encuentran un formidable tesoro atrapado en una torre de hielo. Pero como son crías no consiguen un chorro potente de fuego, para eso están los mayores. En este juego de habilidad con una estética inconfundible retiraremos aros de una torre central para puntuar con las piezas que caen del interior. Ojo, no todos los diamantes nos interesan igual, cada turno puntuaremos con los de un color determinado que caigan por los agujeros. Un juego que da un giro a mecánicas que trabajan la motricidad fina y el equilibrio.